miércoles, 3 de abril de 2013

Comienza la aventura


Hace unos días que tengo la necesidad de escribir sobra la aventura mas extraña de mi vida.
Tengo la imperiosa pulsación de anotar todo este laberinto de emociones y exhibir cual concursante de gran hermano con el mundo este acontecimiento insólito.
Tengo treinta y un años y ahora de pronto resulta que voy a ser Mamá.

Yo,insegura y torpe como un pingüino,cargada de complejos y neuras variadas voy a ser un ejemplo para alguien pequeñito que comienza a crecer en mi barriga.

Todo comenzó con aquel predictor que logró que casi me desmayara del susto.Pensábamos que una vez más era una falsa alarma y nuestra cara de sorpresa fue mayúscula cuando vimos que aquel chisme,como por arte de magia, nos daba una noticia que cambiaría para siempre el curso de nuestras vidas.
Nosotros,que hasta ahora vivíamos relativamente tranquilos en nuestro pequeño zoo urbano,con nuestras dos gatas y nuestro perro gigante.Que eramos incapaces de decidir que seríamos de mayores,de tener un hogar ordenado y decente,resulta que seríamos papás.

Todo sonaba tan extraño en mi cabeza que me entraron ganas de echar a correr en ese mismo momento pero permanecí allí inmóvil mirando aquel chisme como si  fuera a decirme cuales serían los pasos a seguir a partir de aquello.

Después de un ataque de risa histéricas,decidí que lo mas sensato era llamar al médico.

"Hola buenas quería pedir cita para mi médico de cabecera"-Le dije a la auxiliar casi entre lágrimas.

Ella me respondió eficaz y escueta que no tenía ninguna fecha libre hasta dentro de tres días.
 -¡Tres días! -Contesté
-Si es una urgencia puede acudir a su centro de salud mas cercano.
-Es que estoy embarazada -Le confesé como quien confiesa un oscuro delito.
-Pero oiga...Eso no es una urgencia -Dijo ella fría
-¡¡¡Para usted no es una urgencia pero para mi si!!!!

El caso es que me conformé con mi cita dentro de tres días,tres largos días.
Esa noche no podía dormir, estaba aterrorizada. Todo mi cuerpo se había aliado para hacerme saber que tenía un miedo atroz y que no pensaba dejarme tranquila.
Pasé casi toda  la noche en vela acariciando a mis gatas como una anciana senil viendo video clips musicales en la televisión y con miles de pensamientos rondando mi cabeza.

Llegue a la conclusión antes de caer rendida en el sofá de que mañana ya veríamos que pasaba.

1 comentario :

  1. a mí también me pasó, al principio es shock. luego se pasa.
    bienvenida a blogolandia y larga vida a mamá pingüina :)
    (y gracias por incluir a mi pequeño begobolas en tu blogroll, me hace ilu ^^)

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